La mas extraordinaria experiencia es dormir en la Laguna de Bora Bora. Los bungalos con suelos de cristal, instalados sobre palafitos, son excelentes miradores de la fauna que habita las lagunas: mantas, pequeños tiburones, tortugas y peces multicolores. El alojamiento en hoteles de lujo, ofrece maravillosa comida, spas increíbles al aire libre y la paz que transmite este entorno y sus habitantes, siempre sonrientes y muy amables.
Desde Papeete, capital de Tahiti, se accede a esta isla en un corto vuelo. También se puede llegar en velero y recorrer esta distancia disfrutando del mar con toda la gama de azules.