La bellísima región italiana atrapa por su belleza, sus vinos , gastronomía y el maravilloso legado artístico representado en escultura, pintura y arquitectura, un verdadero museo al aire libre.
Alrededor de las magníficas Florencia y Siena se arremolinan un montón de poblaciones que reproducen a pequeña escala los hitos de las grandes capitales del medievo y del Renacimiento.
La experiencia ideal es alojarse en un lujoso borgo, un pequeño pueblo amurallado convertido en hotel, rodeado de viñedos y olivares inmensos, con excelente gastronomía. Desde allí hacer paseos por la campiña a caballo o bicicleta disfrutando los paisajes incomparables.
Conducir cortas distancias para visitar Cortona, Arezzo, Siena, Montepulciano, San Giminiano y muchos otros pueblos es una actividad sugerida. En cada lugar lo espera nuestro guía, quien resaltará y mostrará la historia, el arte y la famosa gastronomía.