El Palacio Potala es la atracción principal en Lhasa. Sus enormes paredes blancas y rojas se alzan sobre la ciudad contra un telón de fondo montañoso y cielos azules cristalinos. El palacio fue construido en 637 dC por el emperador tibetano para saludar a su nueva novia, una princesa china de la dinastía Tang. Hoy es el centro religioso del budismo tibetano.
Templo Jokhang y calle Barkhor
El templo de Jokhang es considerado el templo más sagrado del budismo tibetano, y fue construido alrededor del año 640 d. C. por el mismo emperador responsable del palacio de Potala. Recora la calle Barkhor de Lhasa. Circula el templo de Jokhang y forma un circuito para que los peregrinos budistas tibetanos realicen sus rituales devocionales. Desde el amanecer hasta el anochecer, verán a los peregrinos caminando o postrándose en el sentido de las agujas del reloj alrededor del Barkhor, mientras giran sus ruedas de oración y cantan sutras. La zona está repleta de tiendas y puestos llenos de todo tipo de productos tibetanos, y vale la pena explorar este lugar mágico.
Visita de la familia tibetana
Toda familia tibetana ha sido directa o indirectamente afectada por la cultura china, india y nepalí. Esta visión de la auténtica vida familiar local es una de las mejores formas de aprender sobre las costumbres y la cultura locales. Los tibetanos comunes te dan la bienvenida a sus hogares, te saludan y lo entretienen de formas tradicionales.